No le puse al cansancio otro nombre
por si lo buscas,
que las letras se resbalan,
se encogen si miento
y me miran con frialdad
las tapas de las alcantarillas
recogiendo las sillas
de tu portal
si tú
te levantas de humor
en mi madrugada
a rascarme las heridas
y desayunar de mis postillas
una vez más
y yo
me quedo muy quieta
recojo el silencio
y esperando las cosquillas
hago viento,
del escaso aliento
que nos sostiene ya.
Si tu sonrisa hoy no es franca
y la mía se hizo manca
para no sujetar
ovillos de bolillos
enredados de colmillos
buscando la yugular.
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