miércoles, 4 de enero de 2012

Sin el aquí

Hoy te dejo una mota de polvo bajo la almohada 
para que sepas que estuve allí 
sin el aquí 
de la inexactitud. 

Y que no te aflija la ausencia
de mirada emborronada
del zumbido dulce
de la aldaba. 

martes, 3 de enero de 2012

Nana

Supongamos que el escalofrío de las ventanas nada tiene que ver con el crujido inherente a estos viejos huesos. Supongamos también que en la matriz de nubes no inscritas para esta jornada quedan sol y luna sin cobijo de las recias facciones del suelo. 
Tal vez, en esta tesitura, nos veamos obligados a abolir el derecho indigno a suponer y, quizás, el desánimo de nuestra contradicción traiga luz a las puertas y noche a las chimeneas cansadas de veranos languideciendo al humo del ventilador.
Pues puede ser que el roble ya no te sostenga la sombra y el lirio se canse de dar luz. Y si te duermes recógete en las paredes e inflama el viento para que en cadentes nanas sacie tu sed.

domingo, 1 de enero de 2012

Ovillos de bolillos

No le puse al cansancio otro nombre 
por si lo buscas,
que las letras se resbalan,
se encogen si miento 
y me miran con frialdad
las tapas de las alcantarillas
recogiendo las sillas 
de tu portal 
si  tú 
te levantas de humor 
en mi madrugada
a rascarme las heridas
y desayunar de mis postillas
una vez más 
y yo
me quedo muy quieta 
recojo el silencio
y esperando las cosquillas
hago viento, 
del escaso aliento
que nos sostiene ya. 
Si tu sonrisa hoy no es franca
y la mía se hizo manca
para no sujetar
ovillos de bolillos 
enredados de colmillos 
buscando la yugular. 

Desde aquí

Entrando con el otro pie en el mismo hoyo.